Liturgia para la semana

La mejor parte
20 de julio del 2025
Décimo sexto domingo del Tiempo Ordinario
Preguntas para dialogar
Abraham es reverenciado por los judíos y los cristianos porque fue un hombre de fe. El creyó en las promesas de Dios, aun cuando todo pareciera estar en su contra. En la Oración Eucarística I, pedimos a Dios que acepte nuestros regalos “de la misma forma que aceptó los regalos de Abraham, nuestro padre en la fe”. Somos hijos de Abraham porque creemos en las promesas de Dios. ¿En qué promesas de Dios creen?Con frecuencia escuchamos sobre la fe de Abraham en las cartas de San Pablo. En una de las cartas leemos sobre otro gran don de Abraham: la hospitalidad. “Nunca despreció la oportunidad de dar la bienvenida a los extranjeros, alguien que entretuvo ángeles”. Abraham y Sara dieron la bienvenida a tres jóvenes y recibieron la promesa de un hijo. Los extraños eran mensajeros de Dios.
Tememos ver extraños en nuestra puerta y es bueno tener precaución. Pero esto no debe prevenirnos de, cuando podamos, “dar la bienvenida a extraños”. ¿Tenemos nuevos vecinos? ¿Cómo puedo darles la bienvenida al vecindario? ¿Ha llegado un niño nuevo a la escuela que necesita un amigo? ¿Comparto con viejos amigos en las horas sociales de la parroquia o “doy la bienvenida a los extraños” como lo hicieron Abraham y Sara? Cada uno de nosotros puede ser un mensajero de Dios de alguna manera. Si no damos la bienvenida a otros, puede que perdamos el mensaje de amor de Dios que nos puede dar ese nuevo amigo. ¿En qué situaciones dan la bienvenida a los extraños?
Para los que dicen “no puedo, soy muy tímido y me avergüenzo” pueden ver que una vez dicen “Hola, mi nombre es ________, bienvenido a nuestra iglesia” (escuela, vecindario o grupo) esos sentimientos desaparecen gradualmente. Si quieren, pueden escenificar dar la bienvenida a otros y un pequeño diálogo. Recuerden que los sentimientos de vergüenza son temporales. El amor de Dios es eterno.
Primera lectura Génesis 18: 1-10a
Reflexión
Nuestra lectura del Génesis cuenta una hermosa historia sobre Abraham y Sara. Tres visitantes llegaron inesperadamente a su tienda. Abraham los asocia con el Señor. Él y su esposa, Sara, rápidamente hacen preparativos para una gran comida para halagar a sus convidados. Su generosa hospitalidad es premiada más generosamente. Dios habla por medio de los invitados y promete a la anciana pareja que va a tener un hijo. Para los israelitas, esta historia es un signo de cómo el plan de salvación de Dios se llevará a cabo a través de ellos. Del hijo de Abraham y Sara saldría el Mesías.Preguntas para dialogar
Reflexionen por un momento en el “misterio de Cristo en ti”. ¿Cómo es Cristo en ustedes? ¿Experimentan su presencia? ¿Cómo el hecho de que Cristo esté en ustedes les da esperanza?Cristo está también en nosotros porque somos un cuerpo, la Iglesia, Cristo está en nosotros como hermanos. ¿Cómo podemos mostrar a otros que somos hermanos en Cristo, que estamos relacionados, que somos una familia en Cristo? ¿Qué virtudes (fortaleza) necesitan en sus vidas para ser un buen hermano o hermana de otros en la familia de Cristo? (Un ejemplo: compasión.) ¿Cómo esa fortaleza los ayuda a ser individuos más “completos”? ¿Cómo ellos nos ayudan en el cuerpo de Cristo?
Segunda lectura Colosenses 1:24-28
Reflexión
San Pablo sufrió mucho predicando la Buena Nueva. En la lectura de hoy aprendemos que el sufrimiento de todo cristiano, al igual que el sufrimiento de Cristo, ayuda a la Iglesia a crecer. Al crecer los cristianos en el entendimiento del “misterio de Cristo”, se “completarán”.Preguntas para dialogar
Nuestras vidas son una combinación de Marta y María. (Aun sacerdotes y monjas de clausura, dedicados a la vida de oración, tienen horas de trabajo durante el día). Sin embargo, si nuestras vidas son sólo Marta, estarán fuera de balance. Estaremos perdiendo “la mejor parte”. (Hay un chiste irónico que dice: “al momento de la muerte nadie dice, hubiera deseado pasar más tiempo en el trabajo”.El Catecismo de la Iglesia Católica en su explicación sobre observar el domingo como día de adoración y descanso declara: “Cuando las costumbres (deportes, restaurantes, etc.) y los compromisos sociales (servicios públicos, etc.) requieren de algún trabajo dominical, cada uno tiene la responsabilidad de dedicar tiempo suficiente al descanso” (Catecismo, 2187). La mayoría de la gente en nuestro país trabaja más horas semanalmente que antes. ¿Cómo eso afecta a las familias y sus hijos? ¿Cuál es la responsabilidad en esta área de los supervisores y administradores católicos?
¿Cómo podemos tener más en cuenta la forma de escuchar de María en nuestras vidas? ¿Cuándo toman tiempo para escuchar a Jesús?
Evangelio Lucas 10:38-42
Reflexión
Una persona llega inesperadamente y Marta se rompe la cabeza tratando de hacer todo a tiempo. El recién llegado es Jesús quien se sienta cómodo como si estuviera en su casa. María, la hermana de Marta, se sienta con Jesús y le escucha con atención. Cuando Marta protesta porque está haciendo todo el trabajo, Jesús le dice que ella se está perdiendo la parte más importante. Ella no está escuchando a Jesús, cuyas palabras son más alimenticias que la comida.Proclamando la fe Actividades para grados primarios
Les damos la bienvenida
En la primera lectura, Abraham da la bienvenida a tres extranjeros. Él comparte su hospitalidad con ellos preparándoles comida y dándoles un lugar para descansar y lavarse.Igual que Abraham podemos dar la bienvenida a otros. Prepara una bandera para la puerta de tu salón. Escribe la palabra “Bienvenidos” en la parte de arriba. Pide a los niños recortar dibujos de personas en revistas y pegarlas a la bandera para formar un collage. Explica que estamos llamados a dar la bienvenida a todas las personas y tratar a todo el mundo con bondad.
Tomen tiempo para escuchar a Jesús
En el evangelio escuchamos que Jesús es bienvenido al hogar de sus amigos Marta y María. Mientras Marta está ocupada, María se sienta a los pies de Jesús y lo escucha. Cuando Marta protesta porque María no la ayuda, Jesús le dice a Marta que María está haciendo algo bueno.Aun cuando estamos ocupados algunas veces, necesitamos tomar tiempo para escuchar a Jesús. Haz un reloj para recordarlo. Dale a cada niño un pequeño plato de papel. Pídeles escribir los número del 1 al 12 en el plato como si fueran los números en un reloj. Pídeles pegar manecillas hechas en cartulina. Haz una banda también en cartulina y pégala al plato. Escribe en la banda: “Toma tiempo para escuchar a Jesús”. Pega un imán en la parte atrás del reloj y anima a los niños a pegar sus relojes en el refrigerador de la casa para que recuerden tomar tiempo para Jesús.
Proclamando la fe/actividad
Hospitalidad desde el corazón
Dos de las lecturas de hoy nos muestran cómo debe ser la hospitalidad desde el corazón. Abraham y Sara trataron a sus invitados como realezas. María dio la bienvenida a Jesús dándole atención total. Compartan su entendimiento de hospitalidad completando estas afirmaciones.Lo primero que noté de la hospitalidad de Abraham fue _____________.
La historia del Génesis sugiere que Dios quiere que _______________ a los extraños.
Simpatizo o no con Marta en la historia del evangelio porque ______________________.
Jesús afirma que la hospitalidad de María es mejor porque________________.
Creo que los cristianos deben tratar a todos los invitados ___________________.
Tiempo con Jesús
En el mundo ocupado de hoy, mucha gente olvida tomar tiempo para las cosas importantes. La historia de María y Marta del evangelio nos ayuda a ver eso. Como verdadero discípulo, María supo cuándo detenerse y escuchar lo que Jesús estaba diciendo.Dibujen un reloj con las doce horas marcadas. Señalen cuándo van a tomarse tiempo para estar con y escuchar a Jesús. Recuerden que cuando oramos incluimos nuestras peticiones, pero también debemos tomar tiempo para escuchar a Jesús.
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Reservados todos los derechos.
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